Pasa lo mismo con las canciones. Las canciones de 'Fama' son muy difíciles y nos ha costado mucho encontrar a personas con tesituras tan amplias
Entrevistas |

Coreógrafa
Coco Comin

Tras años de éxito en numerosos países, el musical Fama ha llegado a Barcelona, poniendo en escena en un montaje catalán la historia de este grupo de jóvenes estudiantes de artes escénicas. La obra ha recibido inmejorables críticas, tanto por parte del público como de la prensa. Coco Comin, directora artística y coreógrafa, es junto a Ramón Ribalta la responsable de este proyecto.

¿Por qué habéis decidido poner en escena 'Fama'?
A veces, cuando uno decide hacer un musical, no es fruto del deseo sino de la casualidad, y en este caso ha sido así. No tienes acceso a todos los musicales que te gustaría hacer, por presupuesto o porque no te los conceden. Fama fue de fácil acceso en el momento en el que se solicitaron los derechos, y no confiábamos en que funcionara, porque es un musical que está hecho desde hace muchísimos años y teníamos miedo de que se viera obsoleto, pero en la práctica ha resultado que no es cierto.

'Un paso adelante', el fenómeno 'Operación Triunfo'... ¿Crees que esta moda actual de la fama y el espectáculo ha podido contribuir al éxito de 'Fama'?
Absolutamente. Se ha descubierto un nuevo mundo. Las familias normales que no sabían lo que era una escuela de artes escénicas y lo que le costaba a un chico joven llegar a ser conocido o hacerlo bien, que en realidad es el objetivo, lo ha visto a través de los programas de televisión. 'Fama' es una continuidad de esta moda y de esta apertura a una nueva profesión, que es la artística.

Vuestro 'Fama' es diferente de la película. ¿Y del musical original?
No, es exactamente igual. Se sigue el guión a pies juntillas, no solo aquí, en Barcelona, sino en cualquier ciudad donde se quiera exhibir, porque estamos obligados por derechos de autor. Es decir, que no podemos ni quitar ni añadir ni cambiar nada, hay un control a nivel mundial para que sea así. Pero entre la película y el musical sí que hay diferencias, diferencias que vienen de fábrica, por decirlo de alguna manera. David de Silva es el creador de 'Fama', pero se ha rodeado de equipos creativos diferentes para la serie de televisión, para la película y para el musical. Esto quiere decir que los tres conceptos de ‘Fama’ también estaban sometidos entre ellos a derechos de autor, por lo tanto unos no dejaban que sus ideas fueran utilizadas en los otros montajes. Es decir, que el montaje escénico que se está viendo aquí es el mismo que se representa en Broadway desde hace 25 años, pero sólo mantiene con la película ciertos paralelismos. Por ejemplo, los personajes se llaman diferente. Esto al principio crea cierta confusión, pero después poco a poco ya te vas situando en la historia.

Por cierto, David de Silva estuvo recientemente aquí y alabó mucho vuestro montaje...
Sí, estuvimos con él cuatro días haciéndole de cicerone y prácticamente conviviendo con él día y noche. Le gustó mucho y nos regaló halagos importantes para nosotros, como por ejemplo que la producción catalana era mejor que la de Londres en muchos aspectos y que algunas personas de nuestro reparto superaban a los que tenían ellos actualmente en el reparto de Broadway.

Hablando del reparto, muchos de los actores de vuestro montaje tenían poca experiencia, o incluso algunos ninguna en musicales. ¿Ha sido difícil la dirección?
En este musical no ha sido muy difícil que entendieran el papel que estaban realizando porque es el papel de sus propias vidas. Ellos están luchando día a día en sus escuelas para conseguir lo mismo que nuestros personajes quieren conseguir. Es decir, que toda la situación les es familiar y muy a menudo les acaba de pasar por la mañana lo que representan por la tarde. La elección del reparto ha sido difícil porque se necesita gente joven, y la gente joven no tiene experiencia. Aunar gente joven sin experiencia pero con talento complica mucho la situación, y siempre hay que sacrificar alguna de las disciplinas. En este caso, la danza tiene que estar muy bien ejecutada, tienen que ser muy buenos bailarines, porque cuando una persona baila mal es muy evidente. Pasa lo mismo con las canciones. Las canciones de 'Fama' son muy difíciles y nos ha costado mucho encontrar a personas con tesituras tan amplias. Por eso, en este caso quizás se ha sacrificado más la interpretación.

¿Hasta qué punto es importante esta carencia?
El guión de 'Fama' es un guión débil, es decir, se apuntan de vez en cuando escenas dramáticas para ir situando al espectador, pero no es una obra de texto con un peso específico. Por eso no ha sido grave. Enseguida ha dado resultados trabajar con los chavales, pero no son actores con una formación actoral, de momento, aunque están luchando por ello. Todos ellos llevan horas y horas de clase encima y lo siguen haciendo durante el día.

Tienes una trayectoria muy amplia y has trabajado en muchos montajes. ¿Estás satisfecha con el resultado final de éste?
Sí, estoy satisfecha. Pienso que es un producto bien acabado y riguroso. Nosotros en España no tenemos tanto presupuesto como se tiene en otros países, y con nuestras posibilidades hemos alcanzado un nivel internacional, por lo que dicen los americanos que nos han venido a controlar. Estoy satisfecha del reparto y, sobre todo, del público, porque estamos teniendo un público impensable en Barcelona, por su entusiasmo, su apoyo... Y la prensa igual; nos sentimos muy mimados. Estamos orgullosos de todo.

Has compartido la dirección con Ramón Ribalta, aunque en ámbitos diferentes Ella dirige la coreografía y él a los actores. La dirección artística es conjunta. ¿Es difícil ponerse de acuerdo?
Sí, hay muchas horas de discusiones, de consensuar ideas diferentes, y a veces cede uno y a veces cede otro. Es difícil si los dos directores están acostumbrados a hacer lo que ellos quieren, y nos ha pasado un poco, porque él dirige el Teatre del Sol y yo en mis obras acostumbro a trabajar sola. A base de consensuar llegas a un buen resultado, porque varias opiniones son mejor que una, pero el proceso se ralentiza bastante. Hay que evitar discusiones delante los actores, tiene que haber una cohesión de equipo y todo esto requiere más burocracia.

La obra es en catalán, algo poco habitual en grandes producciones...
Nosotros gozamos del soporte de la Generalitat de Catalunya y de su subvención. Gracias a esto se pueden llegar a hacer musicales de este calibre, y el idioma catalán es un requisito indispensable para conseguir esta subvención.

¿Crees que es importante fomentar el uso del catalán en las producciones importantes?
El uso del catalán te cierra bastantes puertas, porque el público se asusta un poco. No le asusta ir a ver una obra en inglés, pero sí en catalán, así que yo estaría encantada de producir directamente en castellano. De hecho, ya se ha traducido y tenemos previsto seguir por el estado español en castellano. De todas formas, el catalán le sienta mejor a las canciones, porque el idioma goza de más monosílabos, se parece más al inglés. En castellano cuesta mas sacar la esencia de la letra y colocarla con la misma gracia.

En Madrid tiene actualmente mucha importancia el género musical. ¿Pasará lo mismo en Barcelona?
Esto está directamente relacionado con que haya productores con bastante potencial económico como para poner en marcha un musical, porque es muchísimo más caro que hacer una obra de texto. ¿Qué pasa en Madrid, que ahora hay tantos? Es un cúmulo de casualidades. Había un par o tres de productores importantes con el bastante romanticismo como para enfrentarse a un musical y poner dinero de su bolsillo, es decir, unas personas muy encomiables. Se ha añadido a esto el hecho de que han venido producciones de factura americana que se han montado en la capital de España, y esto ha hecho que Madrid floreciera, pero es porque siempre hay un empresario que tira del carro. Aquí en Barcelona sí que hay productoras que se dedican a musicales, aunque no tan potentes económicamente. Por eso hay que esperar por lo menos un par de años a poder sanear tu economía. Es un factor meramente económico, no de ganas de la ciudad o de ganas de gente que se dedica al teatro.

¿El público responde bien ante los musicales?
Sí, ir a ver un musical es ir a pasar una buena noche. Bajo este concepto, el público se mueve. Cuando vas a ver una obra de texto quizás ya estás pensando en ir a hacer una reflexión, en ir a ver una obra protesta o en ir a oír cómo unos buenos actores veteranos dicen el texto. Es otro concepto. Ir a ver un musical es una fiesta. Hay música, y la música conecta a las personas, tiene una conexión con el cerebro que hace vibrar las piernas de todo el mundo. Los textos son fáciles, los bailes animan, normalmente el vestuario es muy vistoso... Lo que pasa es que si un musical no sale bien, es decir, si la producción no es bastante rigurosa, tiene un efecto contrario. Se puede llegar a hacer muy pesado, porque los musicales son muy largos, normalmente no bajan de las tres horas, y si no está bien hecho estas tres horas se hacen interminables.

¿Por qué después de tantos años 'Fama' sigue teniendo tanto éxito?
Fama es la moda permanente. (Risas) Los problemas que trata son problemas eternos y lo seguirán siendo en el futuro. A la gente joven, ¿qué le pasa? Es vulnerable, se relaciona entre ella, se enamora, duda, busca su personalidad... Le pasan una serie de cosas que le pasarán toda la vida, porque están directamente unidas a los cambios hormonales. 'Fama' está retratando lo que les pasa a los estudiantes desde que el mundo es mundo, y lo seguirá haciendo. Los padres traen ahora a sus hijos a ver lo que a ellos les marco tanto. Es decir, el éxito esta asegurado.



Marta Franco Guallar :.
Lunes, 10 mayo '04