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• Miramiralls, con 10 espacios, ha sido construida con distintas tecnologías

Natalia Salinas
El Periódico
Miércoles, 02 junio '08

Cuidado con lo que ve y por dónde camina. Esta es la premisa cuando se entra en Miramiralls, la renovada sala de espejos del parque de atracciones Tibidabo que fue inaugurada ayer, obra del arquitecto Dani Freixes que ha costado 450.000 euros. Los clásicos espejos han vuelto en gloria y majestad para dar vida a esta nueva atracción en la que la imaginación juega un rol fundamental. Ubicada junto a la entrada principal, Miramiralls posee 10 espacios en las que los efectos ópticos llevan al visitante a experimentar distintas sensaciones: "Sentirse más pequeño, más grande, más gordo, más alto, todo es posible", señala Sara Jaurrieta, la presidenta del parque de atracciones Tibidabo y concejala del ayuntamiento, quien presentó ayer la nueva atracción.

En la sala, la orientación es otro sentido que se ve afectado hasta el punto de que hay que tener cuidado por dónde se camina, pues las salidas falsas que crean los mismos espejos abundan. "Cada parada es una nueva aventura", señaló la edil.

EL FACTOR DIDÁCTICO
Los detalles aparecen por todo el recorrido, la música antigua e infantil atrae a los niños y permite a los que ya no lo son volver a sentirse como tales.

Las luces unidas a los espejos también cumplen un papel fundamental en Miramiralls. Gracias a esto se puede observar desde cómo un sapo se transforma en una corona, hasta cómo el mismo visitante se funde y muta con un esqueleto. Todo gracias a los efectos ópticos.

Una de las escenas que más sorprende dentro de esta nueva atracción es el almacén de juguetes, donde existe una reproducción a pequeña escala de diversos elementos infantiles antiguos, en el que gracias a los espejos es difícil precisar la dimensión y el tamaño real de la sala.

Caminando por los pasillos de este lugar se pueden experimentar todas las sensaciones, incluso la del vacío. Se ha de saber tener lo pies en la tierra y no caer dentro del abismo, se puede leer en la pared que da paso a un laberinto en el que el visitante ve cómo camina sobre un gran hueco negro.Y es que la tecnología de los rayos láser también ha sido incluida en este proyecto en el que hasta el último rincón está cubierto de espejos.

"Una de las cosas que cotidianamente hace el ser humano es mirarse en el espejo, uno se mira para descubrir y para aprender a reírse también de uno mismo, esa es la motivación central que tuve para idear esta sala", dijo Dani Freixes.

PROTESTA CONTRA LA MONTAÑA RUSA
No todo fueron risas en la inauguración, ya que un grupo de 20 personas protestó por la tala de encinas en la zona donde se construirá una montaña rusa. Los manifestantes, que lo catalogan de crimen ecológico, portaron sierras de cartón y máscaras con el rostro del alcalde Hereu y clamaron contra Jaurrieta.